or Dr.

por Dr. Naresh Bhatia

Transcripción de la charla dada por el Dr. N. Bhatia del Servicio de Hematología del Hospital de Superespecialidades

Sri Sathya Sai Baba de Puttaparti, en octubre de 1997 a un amplio grupo de españoles, mejicanos, colombianos, brasileños y argentinos.

 

ienvenidos todos a este centro de sanación que Dios ha creado. Nuestro amado Señor Bhagavan Sri Sathya Sai Baba está capacitado para hacer milagros y el más grande que he experimentado es su amor, el cual no es solamente para mí, sino para toda la creación. Así como una madre ama a su hijo, así ama Swami a cada uno de los seres que hay en este mundo. Tengamos la nacionalidad argentina o griega, o la que sea, para Swami, toda la humanidad son sus hijos. Una vez, Swami contó una pequeña historia: en India había un rey, cuyo nombre era Akbar. Este tenía un ministro que era un sabio; el ministro era hindú y Akbar era musulmán. Akbar preguntó a su ministro: "Ustedes dicen que Dios puede venir en forma humana, ¿por qué Dios tendría que venir en forma humana?", y el ministro no le contestó. Muchas veces Akbar repitió la pregunta y cada vez el ministro se quedaba callado. Entonces, Akbar pensó: "No me lo puede explicar, ya que no tiene una explicación para esto". Un día Akbar, con toda su familia y también con su ministro, estaba paseando en un barco. De pronto el ministro empezó a gritar: "¡Oh, rey, oh, Señor, su nieto ha caído al agua!". Akbar directamente saltó al agua. Cuando pudo asir a su "nieto", se dio cuenta de que no era un bebé viviente, sino un paquete de tela. Akbar le preguntó: "¿Qué significa esto? Me has asustado diciendo que mi nieto se había caído al agua, pero esto es sólo un paquete de tela". Y el ministro le dijo: "Esta es la respuesta a la pregunta que tú me has hecho tantas veces. Cuando yo dije que tu nieto había caído al agua, teniendo tantos sirvientes a quienes enviar, sin pensarlo dos veces, saltaste tú mismo para rescatarlo. ¿Por qué?: porque tú amas a tu nieto".

Por esta misma razón, porque Dios ama a sus hijos, es que cuando los hijos de Dios, que somos nosotros, los seres humanos en esta tierra, caemos en esta confusión que hemos creado, entonces el padre mismo se tira al océano a rescatar a sus hijos. Y esto es exactamente lo que Bhagavan Sri Sathya Sai Baba ha hecho: en este mundo, donde cada uno se hace enemigo de otro, un hermano es capaz de matar a otro por unas pocas monedas, los padres de vender a su hija por unos pocos dólares, y todo lo que se ha hecho en los siglos pasados (lo sabemos muy bien) en vez de proteger a la humanidad, se han cometido actos que son absolutamente inhumanos. Es entonces, mientras todo esto sucede, cuando la madre llama al Señor.

El Señor Krishna, dando su mensaje a Arjuna, declara en el 4º capítulo del Gita: "Cada vez que el Dharma declina, Yo encarno, de era en era, para salvar a las personas buenas y destruir a los malvados". Y esto es lo que Dios hace. Swami dice que en esta era, en este mundo moderno, no hay una sola persona que pueda decir: "Yo soy completamente bueno". Si miramos en nuestros corazones, si miramos profundo en nosotros mismos, cada uno de nosotros va a saber lo que tenemos dentro. Ninguno es completamente puro. Si Dios decidiera matar a los impuros, ¿qué pasaría? Pero este Dios presente ahora ha decidido no matar a nadie; pueden estar tranquilos de que no nos va a matar (risas). El ha traído consigo un arma que en encarnaciones anteriores nunca había traído. El Señor Rama tenía esa rueda que giraba y esas personas que eran malas fueron muertas y el Dharma fue restaurado. Bhagavan Sri Sathya Sai Baba ha traído el arma más poderosa y esta arma se llama
L O V E, amor, amor, amor. Su manera de trabajar ahora no es matar, sino cambiar, transformar; ¿transformar qué?

Solamente una cosa: nuestra manera de pensar, nuestra mente. Esto es lo que Swami dice: "Cada día te levantas y miras tu cara en el espejo, y un día llegará en tu vida en el cual estando delante del mismo espejo y mirando tu misma cara vas a decir: ¡oh, éste soy yo!". Porque ese día va a haber un cambio, una transformación en tu cara, va a haber una refulgencia en ella, unos ojos llenos de amor, unos labios que están rezando y, entonces, vas a amar tu propia cara ese día, porque vas a ser una persona cambiada.

Este es el cambio que trae, no solamente aquí, sino en todo el mundo y, para provocar este cambio, Swami tiene dos palabras: la primera palabra es Amor y la segunda palabra es Servicio.

Hermanos y hermanas: para entender lo que es Dios y lo que es la Divinidad, debemos entender estas dos palabras. Dios está en cada uno. Swami está sentado en el corazón de cada uno de nosotros y, por eso, dice: "Si no tienes amor por el hombre, no puedes tener amor por Dios; si no eres capaz de servir a la humanidad, al hombre, no puedes servir a Dios". Para amar y servir a Dios, tienes que amar y servir al hombre. Servir al hombre es servir a Dios. ¿Cómo puedes servir a otros? Sólo puedes servir a alguien cuando le amas. ¿Y cómo puedes amar a otros? Solamente puedes amar a otro cuando realmente sientes que él y tú, o ella y tú son realmente UNO. Este es el propósito principal por el que Swami ha construido este hermosísimo edificio y éste es el mensaje que El está expandiendo desde este edificio al mundo. Os daré una pequeña experiencia de ayer justamente:

Swami nos envió una paciente con leucemia. Ella necesita transfusiones de sangre y otros componentes. Swami me preguntó: "¿Cuánto tiempo vas a necesitar para juntar sangre?". "Una hora, Swami".

"¡No digas una hora, di un minuto! Si tú le dices: en un minuto te voy a dar la sangre, el paciente va a tener interés. La familia del paciente va a estar contenta". Esto es un mensaje de curación.

Nosotros debemos intentar darles valor a los pacientes. "Nunca le quiten el coraje a los pacientes", tal es el gran mensaje de Swami para los médicos. Eso es lo que tienen que aprender de esta institución; inclusive si saben que el paciente se va a morir, nunca se lo digan, aun en ese estado deben decirle: "No te preocupes, nosotros te vamos a ayudar, te vamos a curar". Tú le estás tomando el pulso a ese paciente y sabes que se va a morir antes de que le digas nada, pero éste es el propósito básico para el cual este hospital ha sido hecho. Ante cada paciente que llega, nosotros, la gente que trabajamos aquí, consideramos que este paciente que ha llegado no es un paciente: él es Swami mismo que ha venido para que podamos servirle. Sólo cuando podemos servir con amor a este paciente, sentimos que hemos amado y servido a Swami. El mensaje que Swami da a los médicos y a todos los que trabajamos en el hospital es: ese día tienes que ponerte tú mismo como si fueras el paciente; lo que sientes que esperarías del médico, lo que sientes que esperarías de la enfermera o de los otros, eso es lo que tú tienes que dar a ese paciente.

En 1991, cuando este hospital comenzó, nadie pensaba que un hospital de estas características y magnitud podría sobrevivir. Incluso la Organización Mundial de la Salud se reía de Swami. Ellos decían: "¿Cómo se va a dar toda esta cirugía de la tecnología más moderna así, sin pagar?".

La Comitiva de la Organización Mundial de la Salud habló con el director y él fue llamado a Ginebra para preguntarle cómo está realmente funcionando este hospital. El primer mensaje dado desde este hospital es que todas las personas de cualquier parte del mundo son bienvenidas para tratarse aquí y el segundo es la humanización de la medicina. Todos ustedes vienen de países muy civilizados y saben cuánto deben pagar por tratamientos, aun los más pequeños. En esta institución todo se da absolutamente gratis, el paciente no tiene que pagar ni una sola rupia. Estos sentimientos de servicio y amor se van a encontrar en cada tratamiento a cada paciente; y lo más importante que va a enseñar es esta comunicación entre espiritualidad y ciencia. Al respecto, Swami dice: "El paciente no es sólo un cuerpo y una mente; más allá de este cuerpo y de esta mente está el espíritu que este paciente es y tú puedes tocar el espíritu del paciente sólo a través de instrumentos espirituales, como es el amor. No puedes tocarlo con ningún instrumento físico. Por eso hay tantos casos en este hospital que habían sido rehusados en otros hospitales y que han venido aquí a recibir tratamiento y salieron absolutamente curados. Este es el hospital que tiene el porcentaje más bajo de infecciones hospitalarias en el mundo.

¿Piensan ustedes que puede ser por nosotros o por el equipamiento que tiene y por el edificio? ¿Creen que esto podría ser por el personal que está trabajando continuamente? No. Es sólo por un factor: la gracia y la bendición de Swami. Este factor es el Amor de Swami. Este factor es que Swami está personalmente implicado con cada paciente que está aquí. ¿Crees que yo soy el mismo médico que estuvo trabajando en otro sitio antes? Después de haber venido aquí, mis capacidades no se han aumentado, mi conocimiento no es más grande, entonces, ¿por qué el trabajo que estoy haciendo es mejor? Porque trabajo como servidor de Swami. Allí estaba lleno de ego, aquí he aprendido el mensaje de la humildad y, cuando un hombre desarrolla la humildad, Dios lo toma como hijo. Así, hermanos y hermanas, en este camino de la espiritualidad que encontramos a los pies de Bhagavan, mucha gente nos pregunta cómo podemos saber que vamos por el camino correcto, y Swami ha dado una respuesta hermosísima: "Solamente tienen que preguntarse si estas dos cosas han sucedido para saber si están en el camino correcto. Primera pregunta: ¿Te has hecho más humilde en tu conducta de día a día con las personas? Segunda: ¿Te has hecho más amoroso con cada uno? Si la humildad y el amor han llegado a ti, puedes estar muy seguro de que estás en el camino verdadero; si el mismo ego está en nosotros igual que antes, si hablamos las mismas palabras ácidas, entonces, ¿cómo podemos llamarnos devotos de Sathya Sai Baba?

Debemos desarrollar ese amor y esa humildad para cada uno, ésta es exactamente la lección que Swami nos enseña en este hospital. En el '91 empezamos con la cirugía de corazón, en el '92 añadimos cirugía de riñón y de urología, en el '93 añadimos trasplante de riñón, en el '94 oftalmología, en el '95 tuvimos ya los scanners y otras facilidades, en el '97 tenemos ya Internet y estamos comunicados con todo el mundo y también en el '97 la cirugía plástica. Estas son las especialidades que tenemos aquí. Un hospital de 300 camas con un campo de 150 acres. ¿No es ya un milagro de Swami que este enorme edificio se construyera en 5 meses? Díganme: ¿hay algún edificio en el mundo de estas características, así de grande, que haya sido construido en tan pocos meses? Y cada mes estamos haciendo más de 120 cirugías de corazón; las personas que vienen aquí para estas cirugías son muy pobres, no tienen siquiera dinero para comer en su casa. ¿Por qué toda esta gente es tratada aquí? En los últimos años hemos hecho alrededor de 100 trasplantes y miles de operaciones de riñón y de ojos. Para todo lo que hacemos aquí en este hospital, estamos usando una enorme cantidad de dinero cada mes. Todos podemos decir que este dinero lo está dando Swami al servicio de los seres humanos. Ahora, la siguiente pregunta es: ¿de dónde le llega este dinero a Swami? Dios puede hacerlo todo. Dios piensa, Dios desea y eso sucede. Nosotros sabemos que Swami mueve su mano y cualquier cosa puede aparecer en ella, pero El nunca ha movido su mano para crear el dinero necesario para hacer este hospital. El que habla ha visto a Swami hacer billetes, pero Swami nunca ha materializado dinero para este hospital, porque El quiere darnos a cada uno de nosotros la oportunidad de participar en este gran trabajo que tiene en el mundo, y nosotros sabemos bien que no se están haciendo cajas de donaciones en el mundo.

El hospital toma dinero del Trust Médico. Todas estas donaciones que se hacen a la Compañía de Medicina vienen de devotos de Swami. Swami no quiere, no admite ni siquiera una rupia de organizaciones del gobierno. Swami sólo admite estas donaciones purísimas que vienen del devoto por amor a Swami. También he visto que si alguna donación se hace con motivos egoístas, El la devuelve. Yo sé que cuando se estaba haciendo este hospital un devoto ofreció 60 millones de dólares. Después de haber hecho esto, este devoto estaba muy orgulloso diciendo: "Con este dinero, Swami va a construir un hospital" y Swami se lo devolvió.

Todos nosotros estábamos horrorizados diciendo: "Pero, entonces, ¿cómo se va a hacer el hospital? Yo me sentí un poco molesto y me dije: pero ¿qué está haciendo Swami?, y entonces, en ese tiempo un devoto, un solo devoto, vendió todas las propiedades en América y el nombre de este devoto lo tenéis que saber, es Isaac Tigrett. El vendió todo lo que tenía y puso este dinero a los pies de Swami: éste debe ser el espíritu del devoto.

Nosotros le decimos a Swami: "Todo es tuyo, todo es tuyo", pero cuando tenemos que hacer un servicio, empezamos a mirar en nuestros bolsillos a ver si tenemos cambio. Estad seguros, hermanos y hermanas: Swami no quiere nuestro dinero, Swami no desea para nada tener nuestras propiedades. Sólo quiere nuestro puro amor por El. Y si nosotros podemos darle este amor puro, entonces siente que todo es de El.

Cuando sentimos que El es nuestro padre y que El es nuestra madre, El es tu padre, tu madre, es mi padre, mi madre, entonces, tú y yo, ¿qué somos?

Nosotros somos hermanos, nosotros somos todos hermanos, hermanas, ¿cómo pueden vivir hermanos y hermanas? Sólo ayudándose unos a otros, éste es el sentimiento que Swami intenta generar en cada uno de sus devotos. Si cada uno de sus devotos siente: yo tengo algo que puede ser compartido con éste que no tiene nada, éste es el verdadero Amor Humano que alguien espera.

Este es el tiempo en el que les estaba diciendo que el hospital se construyó. El otro día pudimos oír al gobernador de Andra Pradesh hablando del proyecto del agua, que ha costado más de 70 millones de dólares. Se dijo: seguro que Swami ha pedido un crédito al banco para hacer este proyecto y muchos devotos llenos de entusiasmo dijeron: "Yo voy a hacer esto, yo voy a dar esto", pero cuando las tareas empezaron a realizarse, empezaron a volverse atrás.

Recuerdo, hace tres años, cuando este proyecto del agua de Swami empezó a construirse y, cuando el dinero era muy poquito, Swami tomó un crédito en el banco. El dio sus propiedades al banco en hipoteca. Estábamos con Swami cuando: "El dinero nunca va a parar los proyectos de Swami, si el dinero fuera poco para este proyecto, yo sería capaz de vender incluso Prashanti Nilayam. Desde luego, no va a haber problemas con el dinero para acabar este proyecto que yo he prometido hacer". Swami fue un paso más: "Incluso si vendiendo Prashanti Nilayam no obtuviera este dinero que es necesario para acabar este proyecto y se necesitase más dinero, Yo me vendería a Mí mismo y encontraría el dinero".

Este es el amor con el cual Swami ama a su gente: Dios está preparado para venderse a sí mismo, El tiene que ver que todos sus hijos están viviendo felices, ésta es la más grande lección de sacrificio que podemos aprender de Dios. Podemos aprender a sacrificarnos por alguien, no debemos tener esta ansiedad de que todo sea para nosotros. Esto es lo que Swami dice: "Compartir es Espiritualidad".

Les voy a dar otro ejemplo. Un día en Whitefield, Swami dijo: "Voy a venderme a Mí mismo, me vendo por un pequeño precio, un precio muy pequeño: si alguien puede darme este poquito de puro amor, Yo voy a venderme a El". Hermanos y hermanas, todos nosotros decimos que amamos a Dios, todos nosotros proclamamos en voz alta que amamos a Dios, pero ¿amamos de verdad a Dios de la manera que él dice: "este poquito de amor puro?".

Nosotros no le amamos con un amor inegoísta, nuestro amor siempre está lleno de egoísmo. Le decimos: "Swami, te amo; Swami, por favor, ven y dame vibhuti; Swami, te amo, llámame a entrevista; Swami, hace 30 años que te amo, por favor cura a mi mujer, o a mi hijo, o a mi hija que le pasa esto; Swami, te amo, por favor, encuentra un buen marido para mi hija". Nuestro amor hace que Dios sea nuestro sirviente. Hermanos y hermanas, ¿ha venido Dios con este propósito a nuestras vidas?, ¿ha de ser Dios usado sólo para estas pequeñas cosas del mundo? No. Nosotros debemos usar a Dios sólo con un propósito, y este propósito es saber que nosotros también somos Dios. Solamente con este propósito debemos usarlo: para entender y experimentar que nosotros también somos Swami. ¿Qué tenemos que entender para ser Swami? ¿Cómo podemos experimentar que somos Swami? Sólo una palabra: adoremos a Swami como el Amor Divino.

Si sentimos este amor divino en nosotros, en nuestros corazones, esto es exactamente lo que Swami ha venido a enseñar a cada uno de nosotros: no sólo que El es Dios, sino que cada uno de nosotros es Dios con ese Amor Divino. Ese amor absolutamente libre de egoísmo que es Swami debemos experimentarlo en nosotros mismos y compartirlo: compartir este amor con todo el mundo. Y cuando empezamos a compartir este amor con todo el mundo, entonces empezamos a sentir: Swami y yo somos Uno. Esto es lo que Jesús dijo: mi Padre y yo somos uno, yo y mi Padre somos uno". Lo que es propiedad de mi padre es AMOR, AMOR, AMOR y, cuando vivimos en este Amor, amamos a todos, y cuanto más amas a Dios, más ves a Dios en cada uno, y cuanto más ves a Swami en cada uno, más sientes que quieres ayudar y servir a cada uno.

Esta es la lección que este hospital enseña a cada uno de nosotros. Hay cientos de experiencias que tengo con Swami, cada experiencia es probablemente mejor que cada una de las anteriores. Cada experiencia trae lágrimas de amor, de alegría por Swami, pero lo más grande que he experimentado, puedo decir, es el Amor de Swami. Esto es lo que quería compartir con vosotros, hermanos y hermanas, este Amor, Amor, Amor: ama verdaderamente a Dios, entonces podremos sentir que podemos llevar este amor con nosotros a los lugares de los que hemos venido; que nosotros somos los elegidos, los que se han seleccionado, los bendecidos. Dios mismo nos ha seleccionado para ser sus instrumentos tan hermosos; para que allí donde estemos nos pregunten: ¿quién eres? Es justo que nos paren y nos digan, pero ¿quién eres?, y tú puedas decir con una sonrisa: "Yo soy un hijo de Bhagavan Sri Sathya Sai Baba". No dudéis, esa es nuestra realidad; yo no soy el doctor Bhatia, yo soy el hijo de Sathya Sai, yo soy el hijo de Dios, yo soy un devoto de Baba: ésa es mi identidad, porque Swami dice: "Cuando tú dices yo soy tuyo, cuando dices yo soy tuya, igual que un niño diciéndole a su madre: ¡yo soy tuyo!, ¡yo soy tuyo!; el niño lo hace diciéndole a su madre: ¡má!, ¡má!, ¡má!, ¡má!, la madre le dice: "¡Vete!". Otra vez viene el niño y otra vez la madre le dice "vete", pero si el niño va una y otra vez y continúa diciendo ¡má!, ¡má!, la madre se vuelve y le dice: "Sí, ven mi niño, ven, que yo soy tu madre". Estad seguros de una cosa en este mundo, hermanos y hermanas: Sathya Sai es tu madre. Repetid: "¡Madre Sai!, ¡madre Sai!, ¡madre Sai!". Llama a Swami como un niño llama a su madre. ¿Cuánto tiempo va a tardar Swami en ir de aquí para allá? Cuando tú le dices: "¡Madre!" con toda la pureza de tu amor El va a venir corriendo hacia ti y te va a decir: "¡Ven!". Por esto cada uno de nosotros venimos y por esto El nos dice: "¡Ven, adentro, a entrevista!, ¡pasad juntos!, ¡estad juntos!, ¡vivid juntos!, ¡trabajad juntos!, alegrémonos juntos".

Este es el camino: así debemos amar a Swami; pureza de corazón, para decirle a Swami: soy tuyo.

Otro día estaba sentado en la veranda y Swami contó una hermosa historia: "Si tú tienes un billete que está sucio y roto, que se lo vas a dar a uno de los que viven en la calle e incluso él te va a decir que no lo quiere, pero tú llevas este billete al banco y el cajero que está sentado en el banco va a ver este billete y si el número en él está intacto, ya sea que esté muy sucio, o muy roto, el cajero lo meterá en un cajón y te dará un billete perfectamente nuevo. Así también, estemos sucios o condicionados, o como sea, podemos pensar "soy el hombre más sucio de este mundo, soy el más grande pecador de este mundo, no he hecho nada bueno en este mundo". Con este mal cuerpo y esta mala mente, ¡vayamos hacia Dios!, y el Banco de Gracia de Dios va a ver solamente una cosa: si un número está escrito en tu corazón. Y el Banco de Gracia de Dios te va a aceptar.

Y ¿cuál es ese número que dice Swami? Ese número es: "Yo soy tuyo". Swami dice: "Yo soy tuyo, Yo soy tuyo...". Este es el mayor mantra que podemos repetir con cada aliento; es el que mueve cada latido de nuestro corazón, con cada respiración y con cada latido, al decir: "Swami, yo soy tuyo/a, yo soy tuyo/a, yo soy tuyo/a". Entonces Swami se vuelve hacia nosotros y nos va a decir: "Cierto mi niño. Yo Soy Tuyo". Este es el clímax que cada devoto debe llegar a alcanzar.

Cuando tú le dices: "Swami, soy tuyo" y Dios te dice: "Yo Soy Tuyo", ése es el amor más grande. Cuando vivimos en continuo amor con Dios, cuando trabajamos continuamente para servir a Dios, ésta es la mejor liberación que el hombre puede alcanzar. Un día yo le pregunté: "Swami, ¿qué es liberación?". Swami me miró y me dijo: "Vive conmigo. Vivir conmigo es liberación". Todos nosotros vivimos aquí con Dios, pero ¿estamos liberados? Al "Vivir con El", sin nada de egoísmo en ti, sin ningún deseo en ti, sin ningún pensamiento, excepto el amor por El, al vivir con este sentimiento de estar siempre con El, estás liberado.

¿Qué es liberación? Liberación es amar y vivir a Swami. Esto es lo que he aprendido de Swami. He visto cientos y cientos de milagros en mi vida, pero el mejor de los milagros que he visto es éste que he compartido ahora con vosotros. Pido a Bhagavan: "Querido Swami, somos todos tus hijos, los hijos a veces somos un poco malos, pero somos siempre tuyos y solamente te queremos a ti, Swami". Otro día estábamos sentados en la veranda y el tema que estábamos hablando era: "¿Dónde estaba yo antes de este cuerpo?". Swami dijo: "Estábais en vuestros padres". "¿Y antes de eso?". "En vuestros abuelos". "¿Y antes de eso?". "En los bisabuelos"; y las cosas fueron así y así y así, y Swami dijo: "Estábamos todos en Dios". Entonces un niño pequeñito --estos pequeños estudiantes de Swami fueron los más grandes yoguis y sadakas en sus vidas anteriores-- se levantó y preguntó: "Swami, ¿qué hay más allá de Dios?". Swami lo miró y le dijo: "¡Niño inteligente!, ¿tú crees que me puedes cazar? Hay algo más allá de Dios también". El niño insistió: "¿De verdad, Swami, hay algo más allá de Dios?". Y Swami le dijo: "Sí", y él volvió a repetir: "¿De verdad, Swami, hay algo más allá de Dios?" y Swami volvió a decir: "Sí". "Swami, ¿qué hay más allá de Dios?". Finalmente, Swami dijo: "Más allá de Dios hay algo también: más allá de Dios hay AMOR, AMOR, AMOR..."; y, entonces, apuntando hacía sí mismo, Swami dijo: "Yo soy este Amor, no hay nada más allá de Mí". Swami es el Divino Amor del cual Dios ha nacido. El es el Puro y Absoluto Amor, que ha venido a esta tierra en esta hermosísima forma humana.

Otra cosa voy a decirles: ¿cómo puedo decir yo que El es el Dios supremo? Nosotros decimos que Dios tiene 16 atributos, hay 16 características que tiene la Divinidad. El Señor Rama vino y tenía solamente 13 y dejó 3 para otros 3 hermanos. Krishna vino y tenía 15 de las características y la 16 era su hermano, Balaram; Shirdi Baba vino y El era la encarnación del Señor Shiva: y nunca antes había venido un avatar completo, un absoluto Purna Avatar: solamente Swami es este Purna Avatar que tiene las 16 características o Khalas: él es el absoluto y perfecto avatar de Shiva-Shakti. La divinidad y la creación de la naturaleza están en El, inclusive el próximo avatar de Sai, Prema Sai, no será tan completo, porque él encarnará a Shakti. De todos modos, hermanos y hermanas, mi mente sólo está intentando compartir un pensamiento con ustedes: ¿podemos prometer todos nosotros algo a nuestro maestro? ¿Podemos hacer una pequeña promesa?: "Swami, por favor, Swami, no vengas como Prema Sai, Tú puedes posponerlo para otra era. Nosotros que somos tus hijos y estamos sentados en tus piernas, te prometemos Bhagavan que Swami va a cambiar este mundo en el tiempo correcto. No necesitamos la venida de Prema Sai. El mundo va a cambiar, porque todos nosotros vamos a cambiar. ¿Le podemos prometer esto a Bhagavan? Nosotros debemos mejorarnos nosotros mismos y darle esto a Bhagavan. Swami ha dicho que cuando Dios viene a la Tierra, depende de las circunstancias, de lo que esté sucediendo. El toma unos poderes u otros. Swami ha narrado también otras cosas: si dos personas pelean, un tercer hombre va a venir a separarlos y a decirles: "No se peleen", pero si él también se mete en la pelea, entonces la policía va a venir a pararlos; pero si también el policía se pone a pelear, entonces el jefe de la policía debe intervenir. Y si la pelea sigue, se hace más grande y todos están en lo mismo, el jefe general de policía debe venir a controlar eso; esto es lo que está sucediendo en este momento: el Adharma, lo contrario del Dharma, está sucediendo en este mundo. Por esto, Dios viene con todos sus poderes, para poner la casa en orden. Podéis estar seguros de que Dios lo logrará. Nosotros debemos estar llenos de gratitud hacia Swami por poner esta casa en orden. El nos ha seleccionado primero a nosotros para poner esta casa en orden y tiene planeado usarnos como instrumentos para expandir su amor y mensaje. A través de nuestras vidas tenemos que ser mensajeros del mensaje de Swami para el mundo, porque así como Swami al principio decía: "Mi vida es Mi mensaje", ahora El dice: "Vuestra vida es mi mensaje". Así es como los devotos de Swami en todo el mundo deben llevar el mensaje. ¿Qué sentido tiene decir: "Soy un devoto de Baba", "soy un devoto de Baba" si no seguimos lo que Swami dice que tenemos que hacer? Solamente tenemos que seguir una enseñanza de Bhagavan: "Ama a todos, sirve a todos". Sin pensar en nada, empieza a amar a todos y a servir a todos, y verás que ésa es la más grande enseñanza que Swami nos ha dado. En una de mis entrevistas le pregunté a Swami: "¿Maya es realmente tan fuerte que no permite al devoto llegar a Dios?, ¿por qué tiene tanto poder?". Swami tomó mi mano en su mano y dijo: "He venido con todos mis poderes, Maya ha venido con todos sus poderes, cuando Dios viene con todos sus poderes, Maya también viene con todos sus poderes".

 

Home Page | Sumario | Mensaje Divino | Editorial: ¿He dado amor hoy? | Sai Baba nos enseña: El amor es el aliento de nuestra vida | Un Libro único | Tu madre está parada frente a ti | Momentos en la vida de Sai Baba | ¡Vé! Te esperan | Swami, ¿Que hay más allá de Dios? | Mahashivaratri: Celebrando con Sai Baba | Carta a los estudiantes | Historia y Parábolas: Que la falsedad no manche la lengua