Todo es Dios, así que no
tienen que buscar a Dios en ningún sitio
especial. Dios brilla dentro de ustedes como la
VERDAD. La Verdad y el Dharma, juntas permiten
crecer en Prema, AMOR. El que vive en la Verdad y
con Rectitud está en paz y pleno de amor, nunca
será violento. Cuando hay Verdad y Rectitud,
fluye naturalmente la No-violencia. Deberíamos
brindar un espacio en nuestros corazones para
estos principios fundamentales. La Verdad debe
bailar sobre nuestra lengua; la Rectitud se debe
manifestar a través de nuestras acciones. Con
Paz en sus mentes y Amor en los corazones,
entonces no habrá violencia. Ni siquiera
aparecerán pensamientos de violencia. Hoy en
día la violencia se extiende porque las personas
no han adquirido estos cuatro principios
fundamentales. Así es que primero debemos
desarrollar Amor. El Amor solo es suficiente -
todo lo demás se les dará por propia
consecuencia.
Nunca abandonen el principio del Amor.
En todos mis discursos siempre me refiero al
Prema (Amor) y al Dharma (Rectitud). Estos son mi
inhalación y mi exhalación. Cualquiera sea el
tema, Amor y Rectitud son la norma y siempre
hablo sobre ellos. Digan la Verdad y caminen por
el sendero de la Rectitud a lo largo de sus
vidas.
Debemos hacer servicio. ¿Cómo hacerlo?
Sirviendo de modo de que podamos borrar de
nosotros el ego, la pompa y la ostentación.
Muchos rezan a Swami para que les otorgue una
mente alerta, mayor discriminación y energía
para caminar por el sendero correcto. Mas
aquellos que así rezan no son devotos. ¿Por
qué? Porque esto no es una transacción bancaria
donde se da y se recibe. Deberían practicar
cuanto aquí escuchan. En cambio, hoy se acercan
a las charlas y su desapego comienza a crecer a
medida que escuchan; pero esto sólo dura lo que
dura la charla.
Ni siquiera lo atesoran en sus corazones hasta
regresar a sus hogares. ¿De qué vale entonces
escuchar tantas charlas sobre el desapego y
demás?
Escuchan, nada más, pero no lo practican. Sólo
cuando practiquen podrán ver los resultados, los
frutos. |
 Una vez que prueben, lo sabrán.
La espiritualidad se ha vuelto una especie de
moda, no de compasión.
Desarrollen compasión y la moda desaparecerá.
Asistir a charlas también se ha puesto de moda.
Cuando les preguntan adónde han estado,
contestan: "He estado en la charla tal, por
la cual...". ¿Y qué pasó allí? Muchas
cosas, pero cuando se les pide que repitan aunque
sólo sea unas pocas cosas de las que se dijeron,
no pueden recordar ni una.
Un devoto escuchó diariamente muchas charlas
sobre la vida de Sri Rama durante dieciséis
años. El erudito que daba los discursos hablaba
sobre varios aspectos, como el desapego y demás.
Como él gustaba de mantener su reputación de
congregar grandes audiencias, durante sus charlas
exhortaba a la gente a no perderse una sola de
ellas, asegurándoles que sólo obtendrían los
resultados deseados si mantenían una perfecta
asistencia. Pero un día este devoto tenía que
ir a otra parte, y por eso le preguntó al
erudito si podría enviar a su hijo para ocupar
su sitio. El erudito le contestó
afirmativamente, ya que lo que a él le
interesaba era llenar el asiento vacío. Sin
embargo, más tarde este hombre pensó que ya que
el letrado estaba siempre sermoneando sobre el
desapego, la renunciación y la naturaleza
transitoria de la juventud, si su hijo lo
escuchaba podría resultar influenciado y podría
terminar renunciando a su vida y convirtiéndose
en un asceta. Con esta preocupación volvió a
enfrentar al erudito diciéndole que temía que
su hijo terminase renunciando a todo si escuchaba
sus charlas. Pero el erudito le contestó algo
que se le quedó grabado en el corazón:
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 "Señor, usted ha estado
asistiendo a mis charlas durante dieciseis años
y ¿qué renunciación cultivó? ¿Acaso su hijo
se va a convertir en un asceta por escuchar una
sola charla? Desarrollar el desapego no se logra
tan fácilmente".
Ustedes también han estado escuchando las
charlas de Swami por años. Mientras están
escuchando todo, está muy bien, pero en cuanto
se retiran de este espacio vuelven a su antigua
condición, con sus viejas costumbres y formas de
pensar. ¿De qué vale escuchar estas charlas?
¿Han absorbido algo? Yo he hablado a diario,
pero los que escuchan están cansados. Continúan
pidiendo esto y lo otro de Swami, deseando esto y
lo de más allá. ¿Cómo esperan liberarse así?
¿No les da verguenza pedir? ¿No les hace
sentirse humillados este pedir?
¿Qué es lo que practican finalmente? Es
importante que entiendan esto, porque por años
escuchan y escuchan y sin embargo siguen haciendo
transacciones con Dios. Sigan mis enseñanzas.
Sin que pidan nada yo haré todo por ustedes.
Porque ocurre que para la práctica somos todos
ceros*, y en cambio para pedir somos grandes
héroes*. Los devotos de hoy en día son como
aquellas personas que siempre están dispuestas a
comer, pero cuando llega la hora de trabajar
salen disparados. No practicamos nada. Así que,
primero obedezcan y sigan fielmente aunque solo
sea una o dos de las enseñanzas que han estado
recibiendo.
Bhagavan Sri Sathya Sai Baba
* N.T: Swami hizo un juego entre las
palabras en inglés "cero" y
"héroe".
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